Uno de los aspectos que Álvaro me ha hecho cambiar es mi posición en la bici. La cabra requiere una posición muy milimétrica para poder rendir km a km y CYCLIST LAB de la mano de Víctor me cambiaron 4 detalles que noté en cuanto me subí a la bicicleta.
Os dejo la explicación detallada de lo que un gran profesional como Víctor hizo conmigo en las más de 2 horas que estuvo conmigo:
Richard presentaba antes del estudio biomecánico que compartimos un patrón motor sano y potente, pero con un pico de fuerza tardío. Se planteaba un objetivo; debíamos convertir su "pedal stroke" en óptimo. Para ello necesitamos adelantar el punto máximo de fuerza durante la fase descendente del pedal. La musculatura que extiende la cadera y la rodilla es muy potente y grande. En el caso de Richard buscamos optimizar la parte intermedia de la fase de fuerza del stroke; la transición de gluteos a cuádriceps.
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| @Fotos Martí Milla |
Por otro lado, para rendir al máximo en la larga distancia tan importante es tener una excelente emisión durante la fase de fuerza, como que existan períodos de recuperación dentro de cada pedalada. La eficiencia se convierte en un valor preciado. Debíamos conducir a Richard a una posición donde pudiera enlazar de manera más fluida las fases de fuerza de las dos piernas; dar el máximo, gastando el mínimo.
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| @Fotos Martí Milla |
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| @Fotos Martí Milla |
Una buena biomecánica requiere de una estabilización del interface pie-pedal. El pie al pedalear se comporta de manera ligeramente distinta de como lo hace al caminar ya que la dinámica del stroke exige un sobreesfuerzo del antepié y además, el pie está estático. Recordemos que el talón no se apoya mientras pedaleamos. Se nos hizo indispensable la utilización de material biomecánico específico para aumentar la superfície de contacto en los pies de Richard. Apoyos sólidos es sinónimo de estabilidad, tráking de rodilla sanos, mejor transmisión y aumento del rendimiento.
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| @Fotos Martí Milla |
Necesitamos repartir las presiones plantares de Richard de manera uniforme. La presión quedaba localizada en puntos pequeños, y había zonas del pie que apenas tenían contacto. Con la ayuda de unas plantillas específicas para ciclismo y cuñas varas conseguimos invitar al arco plantar a pedalear a la vez que añadimos protección para el antepié. Toda la planta del pie y la línea metatarsal trabaja ahora para empujar hacia abajo; a más superfície de contacto, más confort y mejor rendimiento en la larga y corta distancia.
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